La gran convergencia tecnológica es la base del nuevo materialismo
Las creencias tradicionales no encuentran espacio en las nuevas formas de pensamiento
El actual desarrollo de las nuevas ciencias y tecnologías no tiene precedentes y da la impresión de que alumbra un mundo que las religiones, las filosofías, las diferentes morales, no habían previsto. Este mundo emergente necesita, para ser comprendido, el recurso a formas de pensamiento en la que no tienen sitio las creencias tradicionales. Por eso es preciso crear un nuevo materialismo, basado en la gran convergencia tecnológica, y evitar que los fundamentalismos religiosos perjudiquen el alumbramiento de este nuevo momento de la especie. Por Jean-Paul Baquiast.
TENDENCIAS
Integración
Los visionarios del sector electrónico nos auguran que dentro de pocos años un ordenador doméstico con aspecto menos serio que el de los sistemas actuales se encargará de controlar todo el equipamiento electrónico del hogar. Interactuará con la lavadora, la calefacción o la iluminación de la casa, del mismo modo que lo hace con la impresora, y recibirá nuestras órdenes a través de Internet. No está mal y no está lejos en el tiempo esta posibilidad, pero para que se haga realidad, primero tendrá que llegar la convergencia, un concepto que se maneja por todos los stands estos días en Sonimag, el Salón de
¿Qué es la convergencia tecnológica? Ni más ni menos que un proceso que viene ocupando al sector desde hace, aproximadamente, una década y que básicamente consiste en una tendencia: que toda la electrónica que nos rodea en casa, en el trabajo y en la calle, pueda comunicarse e interactuar entre sí.